openvin
Cómo funciona

Cómo funciona openvin

Dos estándares de identificación distintos, una sola consulta. Cada dato de la página de resultados indica su fuente.

Un VIN es un número estructurado, no una clave de base de datos

Casi todo lo que un VIN dice está codificado en los propios caracteres, según la norma ISO 3779. No hace falta ninguna consulta para leerlo:

1–3
Identificador mundial del fabricanteQuién lo fabricó y dónde. El primer carácter indica la región.
4–8
Sección descriptiva del vehículoModelo, carrocería, motor y sistema de retención. Cada fabricante define su propio esquema.
9
Dígito de controlUna suma de verificación de los otros dieciséis caracteres. Obligatorio en Norteamérica, opcional en el resto.
10
Año del modeloSigue un ciclo de 30 años, por lo que una letra corresponde a más de un año.
11
Código de plantaLa planta de montaje, definida por cada fabricante.
12–17
Número de serieEl número de producción individual.

Las letras I, O y Q nunca aparecen en un VIN, porque se confunden con demasiada facilidad con 1 y 0. Si tu número contiene una, se ha escrito mal.

Los vehículos japoneses no tienen VIN

Un vehículo fabricado para el mercado interno japonés lleva en su lugar un código de bastidor, algo como ZVW30-1234567 o BNR32-123456. Un código de modelo y luego un número de producción.

No siguen la ISO 3779. No hay código de país, ni carácter de año del modelo, ni dígito de control, y no tienen diecisiete caracteres. Los decodificadores de VIN habituales los rechazan, y por eso muchos servicios cubren mal los vehículos del mercado japonés. openvin lee ambos formatos.

La contrapartida es que un código de bastidor contiene menos información. Identifica el modelo, no el historial del vehículo concreto, y no codifica ningún año.

De dónde vienen las respuestas

Cada línea de la página de resultados va etiquetada con su fuente:

  • Del número obtenido directamente del identificador mediante normas publicadas y tablas de referencia.
  • NHTSA vPIC la base de datos de vehículos del gobierno de Estados Unidos, con datos detallados de fabricación y equipamiento de los vehículos vendidos en Norteamérica y datos parciales de muchos otros.
  • Llamadas y quejas de la NHTSA llamadas a revisión de seguridad y quejas presentadas por propietarios. Ambas se publican por año del modelo, nunca por VIN, así que describen el modelo y no el coche concreto.
  • EPA consumo del ciclo de prueba de Estados Unidos, mostrado en L/100 km y en mpg.
  • Safety Gate de la UE las alertas de llamada a revisión de la Comisión Europea en 31 países. Tampoco incluyen el VIN, así que se emparejan por marca y nombre de modelo.

Cuando las fuentes discrepan, la página muestra ambas en lugar de elegir una en silencio. El año del modelo es el caso más frecuente: el ciclo de 30 años hace ambiguo un solo carácter y fuera de Norteamérica no hay convención que lo resuelva, así que indicamos las posibilidades en vez de adivinar.

Qué no puede decirte una decodificación

El kilometraje, el historial de accidentes, la situación del título, las denuncias de robo, los resultados de subastas y los propietarios anteriores no están codificados en ningún identificador de vehículo. Ningún decodificador puede deducirlos, y cualquier servicio que afirme lo contrario los está leyendo de una base de datos de matriculaciones o de subastas, no del número.

Una decodificación confirma qué es un vehículo. No puede decirte qué le ha ocurrido.